PueblodeMayorga publicado el 04/julio/2010 09:48
Durante estas últimas semanas tanto la Junta de Castilla y León como la Diputación de Valladolid han aprobado sendas mociones en contra de la instalación del cementerio nuclear en la Comunidad Autónoma y en la provincia respectivamente.
Anteriormente ambos organismos se habían pronunciado a favor, dejando solos a colectivos de izquierdas y ecologistas en contra de la instalación del ATC en nuestra región.
Nadie parece entender el cambio de postura en estos momentos, cuando el Ministerio está próximo a resolver, y ambas instituciones dejan con el “culo al aire” a sus alcaldes populares de la zona.
Pero sí hay una explicación lógica y una estrategia política definida para este cambio de postura.
Las localidades de Castilla y León, y especialmente la de Santervás y Melgar son de las que menos opciones tienen para ser adjudicatarias del proyecto: por su ubicación en entornos protegidos, cercanos al Camino de Santiago, por el tema del transporte, lejano a la línea de ferrocarril, por la oposición popular que ha suscitado etc..
Con este cambio de postura, dicen Diego donde antes decían digo y quieren conseguir un triple objetivo:
1. Como probablemente no se lo van a dar, es preferible decir con antelación: “es que nosotros no lo queremos” y así aparecer como triunfadores en este proceso.
2. Ya de paso se vierten unas cuantas críticas al Gobierno Central, criticando el proceso por el cual se está tramitando la selección del enclave del ATC.
3. Y tercero, y más importante, cuando el ATC se instale en otra comunidad podrán volver al discurso tradicional de que está región tiene un enorme potencial, que es un entorno natural que hay que proteger, que hay aves como la avutarda de gran importancia, que la lenteja pardina, el vino de melgar y toda la industria agroalimentaria es el futuro de la región, que el museo del pan y todo el turismo que va a venir va a revitalizar la zona etc…
Sin embargo estos políticos ya han manifestado que no tienen ninguna fe en el desarrollo de esta región y que el ATC era el último tren al que aferrarse, mientras que el resto de proyectos son una falacia para mantenerse en el poder.
Este cambio de discurso hábilmente realizado por las entidades supramunicipales no ha sido adoptado por los alcaldes, y se quedan sin discurso para las próximas elecciones. En ese momento ya no nos creeremos nada cuando nos hablen del gran potencial de la región, la avutarda, la lenteja pardina bla, bla, bla.
EL DEFENSOR DEL PUEBLO